Desde un depósito de 1 o 5 euros se accede a este catálogo, y el bloque ordena qué probarse sin superar el mínimo de entrada.

El catálogo instantáneo marca el ritmo —Aviator, Plinko, mines, crash games—, y junto a él están los clásicos —Sweet Bonanza y Starburst, Eye of Horus y Book of Ra—, además del bote propio: de Mega Moolah al jackpot progresivo, y las páginas por volatilidad o RTP.

Aquí hay una precisión que no repite ningún otro bloque: el listado de modalidades de la DGOJ no reserva categoría propia al crash game ni al instantáneo de resultado inmediato — entran por la vía residual, y «tragaperras con licencia española» no es la etiqueta correcta.